“Cada ser humano, lleva en su interior un ser superior, que permanece oculto hasta que llegue a ser despertado; mas solamente uno mismopuede despertar este ser superior dentro de si” Rudolf Steiner

Libre Pensar. Reflexiones
“Cada ser humano, lleva en su interior un ser superior, que permanece oculto hasta que llegue a ser despertado; mas solamente uno mismopuede despertar este ser superior dentro de si” Rudolf Steiner


Cuando mencionamos a las sombras del alma (o a nuestra sombra) se las identifica con los aspectos “oscuros” de nuestra personalidad, y de nuestro carácter. Quizá como lo defectuoso, de lo que no queremos hablar. Nuestros miedos mas profundos. Los aspectos propios que rechazamos de manera inconsciente (C. G Jung) y que al ser así, quedan en estado de separación, desintegrados.
Pero desconocemos que en nuestra sombra también, está lo que aún no conozco de mí, las potencialidades. Habilidades y virtudes no practicadas. Dones.
Todo alojado en esta “cueva oscura” que menciona Joseph Campbell: “La cueva a la que te da miedo entrar contiene el tesoro que buscas”.
Entonces, esto significa que existe un dónde entrar, un camino, una forma de hacerlo, condiciones para despertar los aspectos que viven latentes en el Alma. Si! existe ese camino, y tiene el poder de desarrollar esas facultades. La vida misma tiene alternativas de ese camino y es dentro de ella quien nos muestra esta gran posibilidad. No basta el aspecto teórico, debe hacerse vivencia. Ganancia para la Vida. Y si es así, esto puede impregnar la actividad diaria, la vocación, los vínculos y relaciones… Inspirar un nuevo rumbo

“Cada ser humano, lleva en su interior un ser superior, que permanece oculto hasta que llegue a ser despertado; mas solamente uno mismopuede despertar este ser superior dentro de si”
Rudolf Steiner
¿Hablamos de Camino Interior?
Comprendemos más fácilmente qué puede significar la palabra Destino, comprendemos el entretejido que llamamos Karma, cuándo hacer rituales, pero si hablamos de Camino Interior?
Cuando nos ocupamos de nosotros en Cuerpo, Alma y Espíritu siendo conscientes de qué parte de la realidad movemos nos hacemos cargo de nuestros actos, emociones, sentimientos, comenzamos a entender las leyes naturales universales y cósmicas. Así, es que comienza un desarrollo interior, una aporte de luz a distintos estados anímicos, un verdadero autoconocimiento, un movimiento con dirección y norte: despertar lo que aún vive en las sombras del Alma.
Surgen preguntas esenciales para la vida del Alma, “…tan esenciales como el hambre y la sed…”que hoy son aplastadas por el cúmulo de información a nuestras búsquedas profundas pero con resultados rápidos, poco profundos y distorsionados.
Es alentador entender que es un comienzo, que no tiene un final. Trasciende la encarnación.
Lo que queda en las sombras
Cuando mencionamos a las sombras del alma (o a nuestra sombra) se las identifica con los aspectos “oscuros” de nuestra personalidad, y de nuestro carácter. Quizá como lo defectuoso, de lo que no queremos hablar. Nuestros miedos mas profundos. Los aspectos propios que rechazamos de manera inconsciente (C. G Jung) y que al ser así, quedan en estado de separación, desintegrados.
Pero desconocemos que en nuestra sombra también, está lo que aún no conozco de mí, las potencialidades. Habilidades y virtudes no practicadas. Dones.
Todo alojado en esta “cueva oscura” que menciona Joseph Campbell: “La cueva a la que te da miedo entrar contiene el tesoro que buscas”.
Entonces, esto significa que existe un dónde entrar, un camino, una forma de hacerlo, condiciones para despertar los aspectos que viven latentes en el Alma. Si! existe ese camino, y tiene el poder de desarrollar esas facultades. La vida misma tiene alternativas de ese camino y es dentro de ella quien nos muestra esta gran posibilidad. No basta el aspecto teórico, debe hacerse vivencia. Ganancia para la Vida. Y si es así, esto puede impregnar la actividad diaria, la vocación, los vínculos y relaciones… Inspirar un nuevo rumbo.

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Hace pocos días, dentro de una conversación telefónica – y con el desplazado teléfono de línea en mano – en la que yo pedía hablar personalmente de algún tema importante, tuve la plena sensación de la poca simpatía que despertó la invitación.
Ya había provocado en el hecho dos incomodidades : escuchar la voz, que implica la personalización de lo dicho, y la invitación a hablar -personalmente-de una cuestión inconclusa. En mi nerviosismo por la percepción de esta incomodidad, agregué que si lo deseaba, podíamos hacerlo virtualmente. Claro, todo sucede así, tan rápido… pero, no lo soporté. Rápido ? o no? me escuché a mí misma, dar otras alternativas de comunicación. Parecía ser mi falta, nunca la de dos.
Pero qué silencios densos escuché… Densos? o no? Recordé al cortar, a Rudolf Steiner en su pensar sobre el interés y el despertar el amor: «Incluso se despierta la simpatía de la forma correcta, si se tiene interés en un ser; y si, como antropósofos, nos fijamos la tarea de ampliar nuestros intereses más y más y de ampliar nuestro horizonte mental, esto va a promover la fraternidad universal de la humanidad. El progreso no es adquirido por la mera predicación del amor universal, sino por la extensión de nuestros intereses más y más, para que a nosotros mismos nos interesen más y más las almas con muy diferentes caracteres, peculiaridades raciales y nacionales, con muy diferentes temperamentos, y la celebración ampliamente diferente de puntos de vista religiosos y filosóficos, acercarse a ellos con la debida comprensión, interés, entendimiento correcto, esto llevará hacia adelante, desde el alma, las acciones morales correctas.» 30 de mayo 1912 #steiner#antroposofia#love#vinculos#relacioned
“La Sabiduría no es algo que llega al hombre por sí misma; menos aún se puede aprender en el sentido corriente. No es fácil describir cuál debería ser su significado. Si pasamos por la vida de tal manera que los acontecimientos actúan en nosotros y aprendemos de ellos, considerando cómo podríamos haber hecho esto o aquello más adecuadamente, cómo podríamos haber usado nuestras capacidades con más fuerza y eficacia —si estamos atentos a todo en la vida, de manera que cuando nos encontramos por segunda vez con una experiencia similar podemos tratarla con más tiento al habernos beneficiado con la primera experiencia— entonces nuestra Sabiduría se acrecentará. Si preservamos a lo largo de la vida un estado de ánimo capaz de aprender de ella, de poder considerar todo lo que nos trae la naturaleza y la experiencia de tal manera que aprendemos de ella, no simplemente acumulando conocimiento sino haciéndonos interiormente mejores y más enriquecidos, entonces hemos recogido la Sabiduría y lo que hemos experimentado no ha sido inútil para nuestra vida anímica. La vida será inútil para nosotros si pasan décadas y todavía seguimos juzgando algo que hemos experimentado de la misma manera que lo hicimos anteriormente.” Rudolf Steiner Zúrich, 1915 (Extracto de la conferencia GA159)
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Imagen: Pinterest


Para comenzar, el propio amor de ninguna manera está relacionado con el orgullo o con el egoísmo, por lo que las frases tan conocidas como «primero yo y después los demás…» están en otro nivel y fuera del buen amor propio.
Requiere una condición que hace que las leyes espirituales tengan validez y verdadera acción manifiesta. Esta condición, es la de incluirse en la ley que declaras, por lo que el buen amor propio tiene carácter de inclusión. El Bien que quiero para los demás lo quiero para mí también. Esto es considerarse, incluirse. Por eso, pensarse a sí mismo con calidad de perdón, prodigarse buen trato cuando te observas a vos mismo. Esto significa verse a sí sin juzgamientos…pensarse a sí con calidad de perdón.
Estás listo?
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