
En mi niñez, una percepción artística y de visión distinta a la época en que encarné, me llevó a aprender arte a temprana edad que, junto a los libros, – ya que aprendí a leer antes de entrar a la escuela formal-, fueron mis mejores amigos por muchos años.
Cuando llegó la etapa de la adolescencia hubo acontecimientos
que despertaron en mí preguntas esenciales y que determinaron cambios y giros bruscos distintos de lo que yo había pensado para mi destino. Así comenzó una búsqueda de muchos años, que me llevó a leer filosofía, sobre religiones, espiritualidad y a pensar en otras cosas acerca de la vida y cómo transitarla.
Como muchas personas, tuve épocas en que me sentí incomprendida, anormal, etc… y traté de sobreadaptarme. Pero, no me sentí en paz interior, ni vi realizadas mis aspiraciones. Luego de una crisis profunda y de salud, comprendí la seriedad de lo que incumbe a la conciencia.
Empecé a desarrollar-cuando pocos conocían sobre evolución y conciencia entonces- mis conocimientos y habilidades para vivir de acuerdo a mi propia alma, mi propio ser.
¡¡Un encuentro con la filosofía de Rudolf Steiner- y tendría que mencionar a tantos!! – profundizó la crisis para volver a repreguntarme sobre Dios, mis creencias y el Universo.
Pero, para salir hacia el Mundo, con nuevas preguntas, nuevas experiencias. Así comprendí, que lo que había intuído en mi niñez, acerca de que existe un propósito mayor, una mision que puedes elegir, ¡y que la vida misma es un arte! desde alli en más, ese arte se convirtió en ayuda.
Este Arte y Vida tienen esta fundamental pregunta: ¿En qué te puedo ayudar?
