El Amor en tiempos…

            Quizá consideremos que nuestras prioridades cambiarán… todavía no lo sabemos. También podemos encontrarnos con la impotencia, aunque el aislamiento nos hace sentir que verdaderamente ayudamos  socialmente. Y a nosotros mismos. Cuántas personas aquí, se ofrecen a ayudar! Pero, en las charlas personales que tuve estos días, escucho que no todas las personas hacen lo que pensaban desde el comienzo de la cuarentena. Existe el peso de la conciencia general de toda la humanidad sobre nosotros. Y es el dolor, el miedo. Tanto dolor, tanto miedo… Y como en la novela de Gabriel G. Marquez, cuyo protagonista -Florentino Ariza- espera  mas de 50 años para repetir el juramento de fidelidad al amor -a Fermina Daza-, nos vemos sujetos a una inmediata postergación, a diferir planes, a cambiar nuestros caminos. Cuánto nos llevará?   Quizá desesperadamente, como escucho a veces en la radio y en otros medios de comunicación, se intente convencer a la sociedad que «ahora nos llevamos mejor…» o peor!!! » mirá la otra mitad del vaso…»  se insiste en esa superficial visión,  que hasta las grietas famosas parecían al comienzo haberse diluído.  Y es sumamente necesario dejarlas de lado en nuestras propias vidas.. Porque … De dónde sacaremos ánimo para sobreponernos? es una pregunta que aparece a veces disfrazada.  situación nos enfrenta también, a quedarnos a solas con nosotros mismos. Con los que convivimos. Vemos distinto?             Qué gestionaremos en nuestra alma, durante esta mundial postergación ? Qué podrá  seguir siendo y que no?

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